
ÉTICA


Dentro del mundo del derecho, los abogados tenemos una fama de “rateros”, “vivos”, “tranzas” y “leguleyos”. Mi intención es siempre brindar un servicio honesto y transparente en donde el cliente este plenamente enterado de la situación actual y de lo que podría pasar. Tengo la capacidad de empatizar con mis clientes, de ponerme en sus zapatos porque yo he estado del otro lado también y sé que es necesario hablar con la verdad, mantener completa claridad y veracidad acerca de los posibles resultados.
Mis padres me han inculcado los valores de honestidad, respeto, trabajo duro y empatía. Siempre buscando que la comunicación sincera sea la base de mis relaciones abogado/cliente.
Mi compromiso con los clientes es estar a su lado durante todo el proceso, informando constantemente, hacer que se sientan tranquilos y proveer opciones que sean capaces de comprender en sus alcances y resultados.